Escucha tu silencio...
nadie mejor que él para conocerte.
Conoce tus más grandes alegrías,
pero sobre todo: lo que necesitas;
lo que ha provocado tus lágrimas,
las largas noches de espera
cuando parece que el tiempo se detiene
porque inocentemente creemos que
al amanecer, terminará la espera.
Si nos diéramos un tiempo para comprender nuestro silencio...
Él es un fiel compañero
que siempre nos habla,
aún cuando no lo escuchemos
Porque al llegar la noche es él
quien siempre nos espera.
nos envuelve en un cálido abrazo
que nos hace recordar que los sueños
se pueden tocar.

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